Anochecer
24 de julio de 2025A esta hora, los distintos tonos de azul envuelven al naranja del fuego en el firmamento. A medida que avanza la noche, el azul contrasta con el rojo de las pequeñas luces que corren por las calles. Desde las aceras, otras luces, amarillas, las observan, colgadas e inmóviles, condenadas a no poder tocarlas.
Mientras tanto, los edificios iluminan, poco a poco, algunos de sus cuadros. En ellos se muestran diferentes escenas. Escenas de soledad y familia. De alegría compartida y de un sofá vacío frente a una televisión.
Sobre los tejados, unas pequeñas criaturas caminan con sigilo, de uno a otro, sin perder su elegancia. Buscan el mejor lugar desde el que contemplar, con sus ojos felinos, la inmensidad de la luna.