Sueño uno
25 de marzo de 2025No recordaba cuando vió la brecha por primera vez. Era una línea de luz que partía horizontalmente a la mitad toda la realidad observable. Al principio, irrumpía tímidamente como una línea muy fina en su campo de visión, pero, poco a poco, se hizo más gruesa y molesta. Aquella división brillante aparecía en todo lo que el ojo podía percibir y no se libraba de ella, mirase a donde mirase, fuera de día o de noche. Incluso con los ojos cerrados y viendo todo oscuro, la línea estaba allí. Era tan molesta que no podía evitar correr a mirar otra cosa. Finalmente, entre imágenes partidas, despertó. La persiana no estaba completamente bajada y la luz, rabiosa, entraba por la rendija que dejaba abierta en la ventana.
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Asier